El panorama mundial del cristianismo que conocían nuestros abuelos ha dado un vuelco. A principios del siglo XX, solo el diez por ciento de los cristianos del mundo vivía en los continentes del sur y del este. El noventa por ciento residía en Norteamérica y Europa, además de Australia y Nueva Zelanda. Pero a principios del siglo XXI, al menos el 70 por ciento de los cristianos del mundo vive en el mundo no occidental, más apropiadamente llamado el mundo mayoritario.